HISTORIA

Marta Liliana Lojo
Martillera y corredora pública
Matrícula 2444 colegio de martilleros de Morón

Esta empresa viene trabajando en la zona oeste, especialmente Ituzaingó, Castelar, San Antonio de Padua, desde el año 1997. En este lapso de tiempo hemos mantenido una trayectoria intachable, cuidando a nuestros clientes, tanto compradores como vendedores, para que puedan llegar al final de la operación sin sobresaltos y plenamente seguros.
Nuestra atención es personalizada, procurando encontrar lo que nos piden, por eso ponemos especial atención a los deseos y sueños de las personas que se acercan a la inmobiliaria.

HISTORIA Y CARACTERISTICAS DE ITUZAINGO Y ALREDEDORES

El origen del pueblo de Santa Rosa (hoy Ituzaingó) tuvo lugar en el siglo XIX, en los alrededores de la pulpería del mismo nombre ubicada en la actual Avenida Santa Rosa y las vías. Junto con negocios y boliches, se fueron estableciendo los primeros vecinos, atraídos por el intenso tráfico de carretas, diligencias y jinetes.

En las primeras décadas del siglo XX, la zona oeste fue escogida por sectores pudientes de Buenos Aires como lugar de quintas y casas de veraneo. En lugares más distantes de la estación Ituzaingó del ferrocarril, se desarrollaron actividades productivas como cultivos, tambos, fábricas de ladrillos y las primeras industrias.

Hacia fines de 1930 se fue poblando de inmigrantes extranjeros y del interior.

La zona era recomendada por médicos de la ciudad, por la altura de sus tierras y la bondad del clima, lo que motivo que se la llamara "La Córdoba Chica", virtudes que se mantienen aún hoy. Esto se suma a su pintoresco aspecto de pueblo, con dos plazas (una a cada lado de las vías), el cine, la Iglesia, los colegios y sus calles techadas por arboledas centenarias.

A estas atractivas características se agrega la comodidad que aporta la Autopista del Oeste, que permite a los vecinos que trabajan en pleno centro de la ciudad de Buenos Aires, llegar en menos de media hora. Esto viene favoreciendo el progreso y crecimiento de ciudades como Castelar, Ituzaingó y San Antonio de Padua, que además brindan menores índices de inseguridad respecto a otras localidades del Gran Buenos Aires.

Son lugares donde resulta agradable pasear cuando cae la tarde, tomar algo frente a la plaza, charlar con los conocidos, ir al club o a comer un helado en verano, todo como una mini vacación entre una jornada laboral y otra.

Los futuros vecinos no solo comprarán una casa, estarán comprando una forma de vida.